24 horas en Estocolmo
Los ciudadanos de Estocolmo denominan a esto su jardín „el jardín de los escollos“, un extenso paisaje marítimo delante de su costa con incontables islas. La ciudad escandinava se explora mejor desde el mar, desde donde se puede averiguar también por qué ha sido elegida "una de las capitales más verdes de Europa". La excursión al vecindario Vaxholm en la isla Vaxön es especialmente popular entre los nativos y los turistas. Allí, muchos cafés agradables invitan a quedarse y probar el "Strömming" sueco (arenques del Báltico) sobre pan tostado. Y hay un castillo que visitar. Durante el viaje en barco, se pueden admirar también las típicas casas de madera y las villas de los suecos famosos.
Para todos aquellos que prefieran disfrutar la cultura de Estocolmo en lugar de dar un paseo de varias horas en barco, existen en el barrio de Djurgården muchos lugares dignos de ver que hacen que merezca la pena la visita. El Vasamueet se dedica por completo al „Vasa“, uno de sus acorazados más imponentes del siglo XVII, que, sin embargo, se hundió en su primer viaje y fue rescatado más de 300 años más tarde y restaurado. En el museo al aire libre Skansen serán felices tanto los niños como cualquier colgado por el romanticismo sueco: El mayor museo al aire libre de Suecia ofrece lo más típico de todo el país, maquinaria, flora y fauna. Aquí también se exponen para el público la vida cotidiana y la historia de Suecia.
Un paseo a través del casco antiguo de Estocolmo, Gamla Stan, nos lleva a tiempos pasados. Aquí encontrarás edificios medievales, pequeñas callejuelas adoquinadas y una pequeña plaza principal donde se encuentra el museo Nobel (la vida y obra del fundador del premio) y el atractivo Café Chokladkoppen. Antes de la cena (por ejemplo, en Malärpaviljongen, un restaurante con terraza junto al agua con cocina típica sueca), merece la pena un paseo por el estrecho paseo peatonal Monteliusvägen, donde te espera una vista magnífica sobre Estocolmo. Quien prefiera ir en ascensor y luego disfrutar de una copa con la puesta de sol, tiene el lugar perfecto en el bar del restaurante Gondolen. Y quien quiera puede, por supuesto, quedarse a comer. El barrio Sördermalm, un barrio más joven y a la moda, ofrece también al final del día clubs animados y vida nocturna. Un lugar muy popular, sobre todo en verano, es el Moseback con un programa cultural muy variado.
En la playa Hornstull se encuentran, por la noche y durante el fin de semana, muchos jóvenes suecos para divertirse. El Icebar en el centro de la ciudad es el primero de este tipo en el mundo que tiene abierto todo el año. La gente también queda aquí en verano, con 5 grados de temperatura, para „refrescarse“. Para dormir se recomienda Långholmen, una antigua cárcel con el mismo nombre que la isla de la ciudad, que hoy aloja un hostal y un hotel. Un poco más aburguesado es el Scandic Anglais, un hotel de clase media con diseño sueco en el barrio Östermalm. Según informaciones, el mejor café de la ciudad lo ofrece al día siguiente el bar Non Solo.
Quien le dé preferencia a un copioso desayuno, deberá visitar una de las pastelerías más antiguas de la ciudad. En Sturekatten te sientes como en el salón de una abuela, ¡un paraíso para nostálgicos! Una vez hemos cogido fuerzas, seguimos hasta el Moderna Museet, que dispone de un buen resumen del arte moderno y contemporáneo, así como con una tienda del museo muy interesante.
A continuación, el programa incluye ir de compras, ya que Suecia es, además, muy bien conocida por sus buenos diseños. Tanto para moda (ACNE o la más actual H&M), muebles (IKEA) o artículos diarios de diseñadores jóvenes suecos (Designtorget), aquí puedes encontrar de todo. También se cuentan entre los pequeños regalos los productos típicos suecos de alimentación, como el salami de alce o la compota de arándanos, que puedes encontrar, por ejemplo, en Östermalms Saluhall, el mercado de Estocolmo. Para terminar el viaje a Estocolmo, nada mejor que el restaurante Lisa Elmqvist con bocadillos frescos de salmón.