Una Fantástica Singularidad creada por Aislamiento
Está en la naturaleza de toda isla desarrollarse de una manera única y propia. Y esto es especialmente cierto para Australia, la isla más grande del mundo (y el continente más pequeño). La conmovedora naturaleza australiana, donde se dan cita desde áridos desiertos hasta exuberantes selvas tropicales, es diferente a cualquier otro rincón del planeta. El paisaje de Australia está poblado por marsupiales (como canguros y koalas), tan indiscutiblemente australianos que se han convertido en sinónimo del país en la mente de muchas personas. Culturalmente, Australia también es única. Desarrolladas en aislamiento por más de 40.000 años, las culturas aborígenes se mezclaron con las costumbres y la lengua de los convictos británicos en forzoso destierro, para crear una visión "aussie" del mundo, 100% australiana.
Cada una de las islas de Melanesia, Micronesia y Polinesia, que juntas forman Oceanía, también se han desarrollado de manera única y peculiar: Nueva Zelanda atesora bellezas naturales fuera de toda comparación; la Isla de Pascua guarda el secreto de uno de los misterios más fascinantes del planeta: las gigantescas estatuas de los Moáis; Tonga posee el título de monarquía independiente jamás colonizada; Fiyi, con sus paradisíacas playas, y la lista continúa, sin repeticiones. Aquellos viajeros buscan "lugares para ver", pueden pasarla de maravilla recorriendo Europa mochila al hombro. Pero para los viajeros que ansían una experiencia única y totalmente personal, Australia/Oceanía es el destino perfecto.

