El país en la encrucijada, encantador y hospitalario como siempre
La ubicación geográfica única de Turquía la convierten en la principal encrucijada entre Europa y el Medio Oriente. Es por ello que algunos ven en Turquía el lugar ideal para levantar puentes entre Oriente y Occidente, algo nada sencillo de manejar para un solo país. Turquía ofrece una enorme variedad cultural, algunas cosas son familiares, algunas te sorprenderán, y otras te desconcertarán. Turquía tiene tantas caras que necesita algo que lo una… o alguien. Mustafa Kemal, fundador de la República Turca en 1923, pronto fue proclamado “Ataturk,” padre de todos los turcos; hasta la fecha, sus monumentos y fotografías son prácticamente omnipresentes.
El encanto y hospitalidad del pueblo turco son legendarios, y el país presume contar con una de las tres mejores cocinas del mundo (las otras dos son la francesa y la china). Si buscas relajarte, puedes explorar los más de 4,000 millas de costas, que ofrecen desde playas con arenas blancas hasta bahías rocallosas. Turquía nos ofrece un abanico histórico bastante amplio, desde el asentamiento humano más antiguo que se conozca (del7,500 A.C.) hasta algunas de las más antiguas ciudades Helenistas. La historia universal se une en un solo lugar: Estambul. En todos los rincones de la antigua Constantinopla, alguna vez capital del Imperio Bizantino e Imperios Otomanos, te podrás topar con vestigios de los pasados días de gloria – no siempre para deleite de los residentes, quienes sueñan con un metro subterráneo debajo del Bósforo, el cual se halla en permanente retraso debido a los hallazgos arqueológicos.


