El país del sol de medianoche
Aunque los inviernos aquí tienden a ser fríos, oscuros y lóbregos, las suaves temperaturas en verano hacen de Suecia una atractiva alternativa frente al calor del sur de Europa. Estocolmo, la pintoresca capital, está atravesada por canales y su histórico centro antiguo está lleno de museos, restaurantes y bares. Los precios son bastante altos pero todavía se pueden encontrar opciones más económicas. Los viajeros que vayan a Estonia pueden llegar al puerto en transporte público y después viajar en el ferry nocturno. Aquellos que vengan desde Europa del Oeste pueden entrar por Malmö, un corto trayecto en tren desde Dinamarca. El corazón de Suecia se encuentra entre estas dos entradas y ofrece una variedad de posibilidades que complacerá hasta a los exploradores más activos. En el extremo más al norte, los lapones tradicionales colocan su cocina sobre aguas congeladas, y más al sur, resorts de esquí de clase mundial son perfectos para hacer senderismo y montañismo. Todos los veranos, el festival de música de Göteborg atrae a jovenes viajeros de todo el mundo.
