La Tierra de la Solidaridad
Las ciudades más antiguas de esta nación tienen más de 1500 años de edad, y durante gran parte de ese tiempo, fueron testigos silenciosos de las épicas conquistas de los grandes poderes de Europa. Polonia se encuentra en la encrucijada de los continentes, por eso sus vastas y fértiles llanuras, que alguna vez proveyeron de cereal a toda la región, son tan pintorescas como estratégicas. Cracovia, la anterior capital de Polonia, fue por muchos años uno de los principales centros culturales, científicos y artísticos de Europa. Entre las joyas que atesoran sus calles se encuentra la bella Plaza del Mercado, la Basílica de Santa María y la Colección Nacional de Arte del Castillo Wawel. Cracovia es también el principal punto de partida para visitas de un día a Auschwitz, ubicado a una hora de distancia por tren. Otros destinos urbanos que vale la pena visitar son Varsovia, la capital del país, la ciudad hanseática de Gdansk y Torun, la ciudad natal de Copérnico. Para los viajeros que buscan una relajante atmósfera rural existen pintorescos centros turísticos sobre el Mar Báltico y un sinfín de centros de esquí, trekking y escalada en el sur montañoso del país.
