La tierra natal de Bob Marley y el Jerk te invita a disfrutar de todos sus encantos
Jamaica, llamada "La Roca" por sus habitantes, es un crisol de razas y un paisaje humano de sorprendente diversidad cultural. El mestizaje dio a luz al lema del país, "De Muchos, Un Pueblo". A cada paso encontrarás esta seductora mezcla de culturas, como en los sabores de la cocina jamaiquina donde se destaca el curry, influencia de la cultura hindú. Kingston, la capital de la isla, es una vivaz ciudad donde conviven reliquias del pasado con las últimas innovaciones tecnológicas. La Parroquia de Kingston, de más de 300 años de antigüedad, ocupa un sitio de honor en la ciudad. Muchas oficinas funcionan en fantásticos edificios victorianos de la época de la esclavitud, reciclados con las más modernas facilidades. Solo los residentes pueden abrirte la puerta al fascinante mundo de los barrios humildes del centro de la ciudad. Una vez atravesados sus confines, resulta conmovedor cómo la amabilidad y la alegría de su gente puede borrar por un instante la pobreza y las penurias que padecen. En la cuna del reggae y el dancehall, encontrarás música donde quiera que vayas. Jamaica también es el semillero de extravagancias musicales como el Air Jamaica Jazz y el Blues Festival & Reggae Sunsplash. Entre las atracciones más famosas de la isla podrás visitar las Cataratas del río Dunn en St. Ann, la Gran Casa de Rose Hall en St. James y el Museo de Bob Marley en Kingston, dedicado a uno de los hijos más famosos de Jamaica. Quien quiera conducir en Jamaica debe tener nervios de acero, no solo porque las calles están en malas condiciones, sino porque por lo general se encuentran atestadas de gente.


