Imperio de la antigüedad, maravilla cultural, deleite para los turistas
Italia es tan fácil de consumir como un pedazo fresco de pizza, y tan compleja como la más fina copa de Montepulciano. La mayoría de sus principales ciudades están convenientemente conectadas por un económico sistema de trenes. Así, Italia es un lugar perfecto para los mochileros en su primer viaje o para los viajeros experimentados. Italia cuenta con una inspiradora cantidad de obras maestras, las cuales parecen salirse de cada iglesia y museo ubicados en el centro de cada ciudad. Cada calle cuenta con su propio legado histórico y artístico, lo cual es muy impresionante considerando el ritmo de vida que aún fluye por el país. Por otro lado, los conocedores enfatizan (y con buen motivo) salir a conocer el campo, con sus exuberantes viñedos y su Riviera bañada por el sol. Aún si Italia no tuviera su arte, sus ruinas y su vibrante cultura, sigue siendo uno de los lugares más hermosos del planeta. Combine todo esto con la hospitalidad inherente de los italianos, y es obvio porqué es tan difícil pasarla mal en este país. Vea como se pone el sol desde el Coliseo Romano, o descanse bajo la sombra de una catedral al otro lado de la plaza de Siena; podrá sentir como el pasado y el presente se mezclan. Para terminar el día, cómprese un helado con sabor a café expreso. Con eso podrá dar inicio a la mundialmente conocida vida nocturna de Italia.


