Verde y Amigable
Irlanda es tierra de fascinantes historias, paisajes de exuberante belleza y dueña de un carácter nacional lleno de gracia y encanto. Su posición septentrional sumerge a los habitantes en largos períodos de oscuridad, pero también les regala fantásticos días en donde el sol no deja de brillar. La historia de Irlanda también está hecha de períodos extremos. Luego de décadas de violencia y pobreza bajo el Imperio Británico, esta valiente nación ha resurgido de las tinieblas para convertirse en un próspero y floreciente país. Imposible desdeñar su rico patrimonio cultural, desde James Joyce y George Bernard Shaw hasta U2, al igual que la magia incomparable de Dublín, una ciudad cosmopolita y seductora donde encontrarás infinitas atracciones y oportunidades para socializar. Pero el paisaje de las áreas rurales es igualmente atractivo: misteriosas rocas, bucólicas colinas y, por supuesto, el más brillante de los verdes. A diferencia de muchos países, en la campiña irlandesa los viajeros encontrarán muy fácil el arte de hacer amigos entre los locales. A pesar de que Irlanda convoca a millones de turistas, su atractivo no es kitch ni ficticio. De hecho, su encanto terrenal es totalmente genuino.

