Vuelve atrás en el tiempo y vive unas vacaciones únicas – una deliciosa conjunción entre lo nuevo y lo viejo te espera en Cuba
Esta isla de once millones de almas que hablan el español es el único país comunista del Caribe. Pero que no te engañe su fachada política: Cuba es dueña de una próspera industria turística que no tiene nada que envidiar a sus vecinos angloparlantes. Cuba supo conservar mucho de su pasado, aún presente en la majestuosidad de su arquitectura y en los kilómetros y kilómetros de plantaciones de caña. Es una tierra donde conviven desenfrenados ritmos latinos, serenas playas de arenas blancas y sitios llenos de historia. Los amantes del buceo no pueden dejar de visitar la Isla de la Juventud. ¿Y qué sería de Cuba sin un buen habano? Emprende viaje hasta Pinar del Río y maravíllate ante la exuberancia tropical de las plantaciones de tabaco. Continúa hasta Soroa, llamado “el arco iris cubano” por la generosidad de sus lluvias tropicales y fantásticas cascadas y, en medio de este paisaje surrealista, encuentra La Cueva de los Portales, el último escondite del Che Guevara. ¡Pero aún falta La Habana! Su lucha cotidiana contra las penurias económicas que todavía le aquejan no le impide ser una de las ciudades más vibrantes y coloridas del globo. Mézclate con el amigable pueblo cubano en el Malecón y contempla el sol perderse en el mar detrás de esta histórica muralla, mientras un son te hace cosquillas en el corazón. Algunos cabarets y clubes nocturnos de la ciudad todavía conservan esa magia de los años ’50, cuando Cuba era una de las ciudades más hedonistas del planeta. El bloqueo turístico dificulta la movilidad de los ciudadanos norteamericanos dentro y fuera del país, pero vale la pena el esfuerzo. Tus vacaciones en Cuba seguramente tendrán un lugar de privilegio entre las mejores memorias de viaje de tu vida.


