Nunca había sido tan fácil conocerla
En la actualidad la República Popular China está oficialmente abierta a los negocios y ahora más que nunca sus tesoros culturales están al alcance de todo aquel que visita este mágico país. En Shanghai podrás pasear por la orilla del río y apreciar la forma en que la arquitectura colonial contrasta con las brillantes luces de Pudong. No obstante, si la historia antigua es más tu estilo, visita Beijing, donde podrás caminar por las plazas de la Ciudad Prohibida, visitar el Templo del Cielo y tomar un viaje de un día a la Gran Muralla. Xi’an es una ciudad llena de vida, no obstante la mayoría de la gente que la visita busca tener acceso al sorprendente salón de los guerreros de terracota, cuya característica más impactante es que ninguna escultura se parece a la otra. El excelente sistema de ferrocarril de China hace que el viajar entre ciudades sea conveniente y barato, sin embargo aquellos que tienen mucha prisa por llegar a su destino se sorprenderán de lo sencillo que es viajar en avión. Hay vuelos disponibles entre las ciudades más importantes y Lhasa, sin embargo los vuelos más baratos (de los cuales hay muchos) pasan por Chengdu. Una vez que te encuentres en la capital tibetana, visita Potala, que es por tradición el hogar del Dalai Lama, posteriormente podrás planear un viaje al Everest o a la C

