Brasil, incomparable.
Brasil es un ejercicio de superlativos: es el quinto país más grande del mundo, ocupando cerca de la mitad del continente sudamericano; el hogar del Carnaval, la fiesta callejera más grande del mundo; el ganador indiscutible de la mayoría de los campeonatos de la copa mundial de fútbol, el hogar del bosque tropical más grande del mundo y el hogar del Amazonas, el río más grande, tanto en volumen como en longitud del mundo. Pero por si esto fuera poco, posee el árbol de castaña más grande que existe en la faz del planeta de acuerdo con los Registros Mundiales del Libro Guinness. El país fue fundado con una maravillosa mezcla de culturas, tanto de África, Portugal y de los nativos del lugar, a la cual posteriormente se unieron los inmigrantes europeos. Los italianos en el sur y los holandeses en la zona norte del país, ellos le han proporcionado a Brasil un abanico de diversidad en su cultura, música y artes, sin mencionar las tradiciones culinarias que tienen y las prácticas religiosas que son parte fundamental de su misticismo. Sao Paulo, la ciudad más grande del país, es un emocionante centro urbano que atrae comercio nacional e internacional y el turismo del mundo entero. Brasilia, la capital de Brasil, fue diseñada con la forma de un avión por los arquitectos Oscar Niemeyer, Lúcio Costa e Israel Pinheiro. Brasil se autodefine como el país del futuro, sin embargo los brasileños bromean diciendo que dicho futuro parece nunca llegar. Tristemente, el índice de pobreza del país también es considerado como uno de los más altos. Brasil también puede presumir la diversidad climática poco común que posee ya que cuenta con un exuberante bosque tropical atlántico, una sertão semi-árida y tierras pantanosas repletas de exótica vida animal que hacen de este país un lugar mágico y único para visitar. Si deseas conocer todos los lugares de este exótico lugar debes saber que el transporte por autobús es excelente y que el viaje aéreo por lo general es más costoso. Definitivamente no te arrepentirás.


