La diversidad Sudamericana con un toque de Europa
Argentina es casi un continente aparte: Este enorme país se extiende desde las montañas nevadas de los Andes hasta las selvas subtropicales a las cuales es más fácil llegar a través de vuelos nacionales o por medio de autobuses conocidos como “Coche-Cama”. Las interminables pampas, que son las zonas más verdes de la estepa de Sudamérica ocupan el corazón del país, son el hogar del mundialmente famoso ganado que impulsa la economía de Argentina y además son el orgullo nacional. Los vegetarianos pasan momentos muy difíciles en esta tierra del churrasco. Muy cerca del sudoeste de la provincia de Santa Cruz en el límite con Chile, los visitantes se ven atraídos al Parque Nacional de Los Glaciares y a las cimas angulosas del Glaciar Perito Moreno. La región de lagos que rodean a la ciudad de Bariloche, que en el idioma mapuche significa “gente del otro lado de la montaña” es la versión argentina de los Alpes, sin duda alguna un paraíso para los excursionistas, los pescadores con mosca y los fotógrafos paisajistas. Más al norte, la región montañosa de Mendoza produce el mejor vino del país. A través de la cordillera se encuentra la ciudad de Córdoba, una ciudad receptora de estudiantes universitarios y cuya catedral posee una gran relevancia histórica. Los paisajes áridos y rocosos definen la zona noroeste del país. Y al extremo norte de Argentina se encuentran las Cataratas de Iguazú que ofrecen una vista espectacular e inolvidable a todo aquel que las visita. Sin embargo, para la mayoría de los turistas, el punto de inicio para conocer Argentina es su capital, Buenos Aires, conocida por todos como “El París de Sudamérica”, lo que es razón suficiente para visitar el país.


