Boulevard para los que van con prisa y los paseantes
Un boulevard para los que van con prisa, los paseantes, los enamorados, los que buscan nuevas emociones, de los ladrones de carteras: esta es la Plaza de Wenceslao hoy. Acoge dos estaciones de metro, diez oficinas de cambio de moneda, numerosas oficinas, tiendas y restaurantes; fue fundada por Carlos IV en 1348 simplemente como mercado al por mayor a las puertas de la Ciudad Vieja.
En los años 80 el ministro de interior Lubomír Strougal intentó impedir manifestaciones con la instalación de una zona verde en el centro. Pocos años más tarde se concentraron aquí las protestas contra el régimen comunista. Cuando en noviembre de 1989 Václav Havel habló desde el balcón de la editorial Melantrich, la revolución democrática ya no tenía vuelta atrás.





