„Brugge la Scone“, Brujas la bella, es como la llaman los habitantes de la ciudad. En la parte antigua viven 35.000 habitantes. En ningún otro lugar de Flandes se conservan tantos edificios bien preservados. Las fachadas se reflejan juguetonas en los canales, las torres destacan majestuosas sobre la ciudad. El esplendor de la ciudad se debe a su puerto en la Edad Media. Entonces Brujas era el lugar de intercambio entre las ciudades hanseáticas del norte y las metrópolis de Europa del sur. Comerciantes y banqueros hacían encargos a los artistas de su tiempo. Más tarde, la entrada al mar del Norte se hizo inaccesible y la metrópolis cayó en un sueño profundo. No fue hasta el s. XIX que la ciudad volvió a resurgir con el nuevo puerto de Zeebrugge. La combinación entre viejo y nuevo crea un bonito escenario. Detrás de las fachadas, numerosas obras de arte esperan a ser descubiertas. Y por la noche cultura y diversión.
Un viaje a Flandes se puede definir como muchos viajes en uno solo, y así lo acompaña también, por ejemplo, su clima, variado e inseguro, aunque en general europeo suave, con lo que no te olvides de llevarte un poco de todo en tu maleta. Ésta mejor que sea […] leer más
Beautiful old town where you must rent a bike and ride the back alleys along the water. Has that untouched feeling that is so special and rare... but of course you must not go in the Summer. I was there in December and maybe saw four tourists.